Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

27 de diciembre de 2016

Arteterapia humanista. Proceso gestaltico a través de los chakras. Por Elvira Gutierrez




En nuestro viaje a través del Arteterapia usamos los chakras a modo de estaciones que nos remiten a un lugar geográfico del cuerpo que recorremos y reconocemos.

En este viaje también degustamos los productos típicos de cada región, que son el temario psíquico adscrito a cada chakra, que vale la pena saborear con detenimiento.

En la mochila llevamos cuadernos de pintura, cámaras fotográficas, músicas variadas y muchos materiales artísticos, pero lo más importante es la disposición de los viajeros para descubrir sus máscaras en cada recodo del paisaje. 

27 de marzo de 2010

El espíritu dionisiaco de Fritz Perls y de la Terapia gestalt. Por Emilio blazquez Domenech




He podido animarme a plasmar en este libro (en clave de humor gráfico) un juego de paralelismo entre Dionisio y Perls. Además destaco los movimientos Dadá y Bauhaus como influencias dionisíacas y de las personas que directa e indirectamente afectaron con su heterodoxia a Perls, como Nietzsche, Horney, Reich, Stirner, Reinhardt, Friedlaender, Einstein, Goldstein, Maslow, Faiss.

También rescato ampliamente la influencia en Perls de Freud (le dedicó 22 años al psicoanálisis) con su legado del Ello y como irrupción dionisíaca de las fuerzas oscuras del inconsciente (en sus inicios investigó con la ingesta de la planta psicoactiva coca, hipnosis, humor, sueños). De su viaje a Ein Hod (Israel) describo su vocación artística, que allí la acrecentó, y su proceso de transformación con el LSD. No menos importante fue su estancia en Elath con la comunidad hippy, de la cual quedó fascinado.

Aparecen en varias páginas Laura y las diferencias con Fritz entre lo apolíneo y lo dionisíaco. Doy cuenta de su alternativa visionaria al final de su vida, con la creación de una comunidad terapéutica (la terapia individual y grupal se le habían quedado obsoletas) en la isla de Vancouver (Canadá) como un criadero de líderes libres y con corazón. Todo eso y algunas historias más me han tenido candente durante dos años en la confección de este libro y me ha servido para impregnarme de la vitalidad dionisíaca.

Hay un extenso capítulo dedicado a Dionisio donde en ese juego comparativo con Perls muestro los atributos de ambos: locura sanadora, muerte y renacimiento (transmutación), fidelidad a la propia naturaleza, expresividad, todo vale, bacanales, androginia, irresponsabilidad al estilo dadaísta, repulsa del convencionalismo, amor, placer y gozo.

Bueno, sí, ya sé que algunos estáis pensando: ¿y qué pasa con Apolo? Aparecen viñetas de Perls con sus rayos transparentes, atributos evolutivos de Apolo. Lo que no le gustaba a Perls era el acaendemicismo, que es una de las formas menos evolutivas de Apolo.

Claro que necesitamos que se lleven bien Apolo (orden) y Dionisio (caos), pero según el mito casi siempre están enfrentadas estas dos polaridades de la existencia que en Gestalt decimos perro de arriba y perro de abajo. Es sólo cuando alcanzamos la tercera dimensión, el punto neutro, cero o nada, que colmamos la conciliación de los polos. 

Emilio Blázquez

22 de abril de 2009

Ternura y Agresividad- Carácter: Gestalt, Bioenergética y Eneagrama




El carácter es también consecuencia de la interdependencia entre todas las funciones intrínsecas a la naturaleza humana, que se estructuran en una unidad indivisible. Del desarrollo armónico del carácter depende la manifestación individual de cada persona, y el devenir de la capacidad de darnos cuenta de nuestra propia vida, de tener consciencia de la vida, ya que es a través de su filtro como la percibimos. También del desarrollo armónico de esta unidad indivisible que conocemos como Ser Humano, depende el cómo se mantenga la dirección unívoca de su Impulso de Vida, el cual originalmente va orientado hacia el Bien Estar y el Placer (interacción erótica con la vida).


Busco también concluir ofreciendo un punto de vista sobre cada uno de los caracteres, en el que se integran tanto la dinámica energética, el desarrollo y su arraigamiento corporal, sensorial y sensitivo, como los aspectos emocionales y cognitivos, que van parejos en el proceso evolutivo de cada persona.
Juan José Albert

Índice

Prólogo por Francis Elizalde
Presentación

Primera Parte

0. Introducción


1. Reich y Perls: Una continuidad integradora
• Sobre la integración .
• Sobre las corazas
• Sobre los bloqueos
• Sobre la angustia
• Sobre el carácter
• Sobre las resistencias
• Sobre el diagnóstico
• Conclusión

2. Algunas consideraciones teóricas .
• El Impulso Unitario
• Estructura del Impulso Unitario
• La función del Subimpulso Tierno
• La función del Subimpulso Agresivo
- Los componentes hostiles del Subimpulso Agresivo
• La elección del Instinto
• Disociación y cambio de función del Impulso Unitario
• El origen de la angustia .
• La coraza caracterológica
• La coraza muscular
- Disposición segmentaria de la coraza muscular
- Los segmentos corporales

Segunda Parte

3. Carácter Esquizoide.Eneatipo V .
• La fase preoral del desarrollo
• Etiología
• Dinámica energética
• Estructura corporal
• Dinámica psicoemocional .

4. Carácter Oral.Eneatipo IV .
• La fase oral del desarrollo
• Etiología
• Dinámica energética
• Estructura corporal
• Dinámica psicoemocional .

5. Carácter Masoquista.Eneatipo IX
• Concepto de Masoquismo
• La fase anal del desarrollo
• Etiología
• Dinámica energética
• Estructura corporal
• Dinámica psicoemocional .

6. Caracteres Psicopáticos.Eneatipos III y VI
• El inicio de la situación edípica .
• La fase fálica del desarrollo
• Etiología
• Dinámica energética
• Estructura corporal
• Dinámica psicoemocional .

7. Caracteres Rígidos.Eneatipos I, II, VII y VIII .
• El desenlace de la situación edípica .
• La fase genital del desarrollo .
• Dinámica energética
• Estructura corporal: La coraza corporal
• Dinámica psicoemocional .
• Subtipos
- El subtipo histérico (Eneatipo II) .
- El subtipo pasivo-femenino (Eneatipo VII) .
- El subtipo fálico-narcisista obsesivo (Eneatipo I)
- El subtipo fálico-narcisista compulsivo (Eneatipo VIII) .

Epílogo .
Bibliografía recomendada
Nota biográfica del autor

24 de octubre de 2008

meditación vipassana y gestalt


Meditación VIPASSANA
y GESTALT



de DHIRAVAMSA


Autores: V.R. Dhiravamsa y Juan José Díaz
I.S.B.N.: 978-84-8352-114-4
Páginas: 190
Precio: 15 E




La Vipassana conduce a la humanidad plena y a la conciencia luminosa, así como a la obtención del Nirvana, por medio de la práctica de la meditación
formal, junto con la atención continuada que se debe practicar en cada momento de la vida, con conciencia
impecable y con atención vigilante.

• • •

Es, sencillamente, una manera de estar más en contacto con la plenitud del ser, a través de un proceso sistemático sobre uno mismo, de observación, indagación, de recuerdo de sí y de vivir con conciencia. Para practicarla no hace falta que seas budista ni que sea un yogui. De hecho, si sabes algo de budismo, sabrás que lo más importante es ser quien eres y no tratar de ser nada que no seas.

• • •

Se trata de estar en contacto con tu naturaleza más profunda y dejar que fluya de ti sin mpedimentos. Es decir, vives conscientemente en el libre flujo de la vida que se despliega en
momentos. Esto tiene que ver con despertarse y ver las cosas tal como son. No hay en ello nada frío, analítico o desprovisto de sentimientos. El tono general de la práctica de Vipassana es suave, apreciativo y cuidadoso. Otra forma de describirlo sería “con corazón”.

Dhiravamsa
web de los autores:
Dhiravamsa- www.dhiravamsa.org
Juanjo Díaz- www.izkali.com

23 de noviembre de 2007

El Berlín de Perls


EL BERLIN DE PERLS
el espíritu vanguardista
en el arte y la terapia gestalt
Autora: Annie Chevreux
Prólogo: Francisco Peñarrubia

I.S.B.N.: 978- 84-8352-054-3
223 pgs
24 E

Este libro rescata los movimientos más innovadores de la etapa berlinesa de Fritz y establece puentes con el método terapéutico que Perls consolidó años después en América.Y de esta mirada entre dos tiempos, la autora selecciona aquello especialmente relevante a la terapia gestalt, a la criatura que vino después (considerada una filosofía de vida, no sólo un abordaje psicoterapéutico), enlazando ambos períodos y realizaciones bajo el mismo y feliz rótulo de “vanguardias”.
Este libro lo demuestra, o más bien nos ayuda a entender a Fritz y a comprender la terapia Gestalt.
(Extraído del prólogo de F. Peñarrubia, uno de los introductores de la Gestalt en España)


Annie Chevreux: Cofundadora y profesora de la Escuela Madrileña de Terapia Gestalt, además de psicoterapeuta en CIPARH (Madrid) y didacta invitada en diversos institutos gestálticos. Discípula
y colaboradora de Claudio Naranjo. Ha publicado varios artículos en revistas especializadas; precisamente uno de estos textos (“El Berlín de Fritz”, Bol. nº. 11 de la A.E.T.G.) fue el origen
del presente libro que refleja los intereses actuales de la autora en aunar psicoterapia y arte.

Dice la autora en la introducción al libro:

El objetivo principal es tender puentes entre dos vanguardias: la artística berlinesa (finales del siglo XIX-1933) y la Terapia Gestalt, porque ambas fueron animadas por el mismo espíritu valiente y buscador que conlleva encarar la vida, el oficio y el arte fuera del mayoritario pensamiento convencional y mecanicista, que la Historia sitúa en el siglo XIX pero que sin embargo, se afianza en cualquier época, cuando las fuerzas del anquilosamiento triunfan sobre las progresistas.
En el Berlín vanguardista, ningún muro de contención pudo detener el libre fluir de las novedosas manifestaciones artísticas.

...


El libro consta de tres partes: antes del catorce, la guerra y los años veinte.
La Primera Parte empieza con una introducción histórica de la última década del siglo XIX hasta el 1914, en la cual he querido resaltar los acontecimientos que me parecen cruciales para favorecer la llegada de la vanguardia expresionista a Berlín, lo que permitió a la joven capital salir de su ostracismo cultural.
Recojo las diversas corrientes de pensamiento que buscan contrarrestar el peso del materialismo y del nacionalismo (en que se apoyan las clases pudientes), para impulsar la euforia por el vertiginoso despegue económico del país. En lo artístico me centro en el Expresionismo, la genuina vanguardia alemana, e insisto en sus similitudes con la Terapia Gestalt. Antes de entrar en materia hago un rápido barrido sobre la evolución de la pintura a partir del Realismo, para destacar la peculiar aportación de los
expresionistas: la plasmación del mundo interno del artista, la entrega a la máxima subjetividad emocional, tan próxima a la inspiración gestáltica. Berlín es el lugar para crear y con la convergencia de las dos corrientes pictóricas: Brücke y Blaue Reiter, comienza su andadura como capital cultural europea.
En el ambiente flotan las ideas nietzcheanas, la concepción del hombre nuevo, reconocible en la actitud de los pintores y en Perls frente al oficio y la vida.
Hablo de la primera vocación de Fritz como actor y de lo que significó para él el encuentro con Max Reinhardt que revolucionó el teatro humanizándolo, y cómo este aprendizaje teatral hizo mella en su posterior desarrollo como terapeuta y animador de grupos.
He rescatado la figura de Herwarth Walden, fundador de la revista y de la galería Der Sturm, por dar a conocer y apoyar el arte vanguardista y, sobre todo, por ser el fiel retrato del artista polifacético, tan en auge en aquel entonces.
Respecto a los poetas expresionistas, decidí no extenderme más de la cuenta por ser todos ellos desconocidos fuera del ámbito germánico. Preferí centrarme en sus discrepancias ideológicas que presagian la reacción de los jóvenes intelectuales y artistas berlineses frente a la guerra que se avecina. Por ser afín a los poetas en el deseo de hacer estallar el lenguaje, hablo del compositor A. Schönberg, el inventor de la atonalidad, cuyas reflexiones sobre la actitud artística enlazan directamente con el pensamiento de Nietzsche y con la necesidad de experimentar por uno mismo.
En la Segunda Parte del libro, "La Guerra", he querido dejar constancia del vuelco que esta tragedia produjo en toda la joven generación a la que pertenece Fritz. Recojo las directrices de la creatividad en aquellos años de penuria. Nace el Novembergruppe e irrumpe en Berlín el Dadá ácrata e iconoclasta. Entre los dadaístas resalto la figura de K. Schwitters por el original modo de desarrollar la obra, en consonancia con la actitud gestáltica que Perls desarrolla en los años posteriores.
En la Tercera Parte, "Los años veinte", pongo de relieve el turbulento clima político de la República de Weimar como precursor de la barbarie nazi. Dedico dos capítulos a la Nueva Objetividad porque no sólo impregna el arte sino porque también refleja, dentro de la sociedad, cambios de
criterio y mentalidad. En esas páginas subyace la visión de C. Naranjo respecto a cómo el pensamiento de Nietzsche influyó en la Terapia Gestalt. La mirada del artista se vuelve apolínea en contraste con la espontaneidad desbocada, dionisíaca, del Expresionismo.
Respecto a la Bauhaus, retomo las principales ideas en que se apoya para fundir arte, artesanía y técnica, en relación con el ámbito social del momento. Me interesa sobre todo su vocación holística como escuela, afín al ideal docente de Perls. Hablo también de la danza y del auge de las técnicas corporales que incidieron en la Terapia Gestalt: dudé en introducirlas en la primera parte, pero al final las incluyo aquí porque, a pesar de haberse desarrollado en los primeros años novecientos de Berlín, la desinhibición del cuerpo es un fenómeno más ampliamente extendido en la época de entreguerras. El cine que acaba de nacer es expresionista en los años del mudo y va integrando, con el sonoro, la nueva inspiración objetiva, que enfoca al ser humano en su dualidad. En esa estela evoluciona la literatura que invita a la reflexión personal del lector (T. Mann), considera al individuo y su existencia desde una óptica menos parcial (R. Musil, H. Hesse…) o la capta en el puro instante del transcurrir de la vida (A. Döblin). Literatura, teatro y cine intercambian recursos propios. En la escena berlinesa, Piscator y Brecht suceden a Reinhardt. En ese teatro hecho para pensar y deliberar, todo es síntesis y movimiento, como en todas las artes. Al ampliar la concepción del hombre, comprometido ahora con el entorno y la vida propia, responsable de sus actos, van desapareciendo los últimos resquicios del determinismo.
Durante esas tres décadas de incesante búsqueda y florecimiento artísticos, Berlín fue a la vez el lugar que el viejo mundo eligió para morir y la cuna de otro nuevo que acababa de nacer, con todo el ímpetu que da el anhelo de conocimiento y libertad.
Allí tenía que nacer Fritz.

COMPRA WEB: http://www.mandalaediciones.com/gestalt/gestalt/el-berlin-de-perls.asp

31 de agosto de 2007

Salomo Friedlaender



PEQUEÑA ANTOLOGÍA DE SALOMO FRIEDLAENDER
Textos de Salomo Friedalender
Incluye texto de L. Frambach

Prefacio de: Claudio Naranjo
Traducción de: Javier Escobedo
ISBN: 84-8352-037-6
p.v.p. 16 E
Digo “reliquia” porque la obra de Friedlaender fue exterminada de la cultura alemana a través de las hogueras de los nazis y borrada de los índices en las bibliotecas, y prácticamente había persistido en nuestra memoria sólo por la potente afirmación de Fritz Perls de que éste había sido el único hombre a quién había venerado, y a quién pudiera llamar su maestro.
...
No sé a cuántos filósofos académicos en esta época del postmodernismo y la Babel de las escuelas puedan interesar estos escritos de un filósofo existencial del siglo XIX. Pero imagino que interesará a los gestaltistas –y con razón- porque aunque Fritz no sabía hablar el lenguaje de la filosofía, sí que heredó la visión vivida de Friedlaender, y supo transmitirla aún mejor de lo que podían transmitirla las palabras.
...
Puedan sus trabajos contribuir a hacer comprensible esa médula misteriosa de la realidad y de la mente que algunos llaman “yo” y otros “vacuidad”, desde la cual la vida se hace más armoniosa a la vez que profunda y feliz.
Del prólogo de Claudio Naranjo
Indice

Prefacio por Claudio Naranjo

Salomo Friedlaender/Mynona (1871-1946): Recuperación de una fuente
prácticamente olvidada de la Terapia Gestalt
por Ludwig Frambach

Aforismo (Fragmento de Indiferencia Creativa)
de Salomo Friedlaender

El Yo Mágico (Fragmento) de Salomo Friedlaender
Friedrich Nietzsche. Una biografía intelectual (Fragmento)
de Salomo Friedlaender

Musicoterapia Gestáltica


MUSICOTERAPIA GESTÁLTICA
–PROCESO SONÍRICO–

Marisa Manchado Torres

ISBN: 84-96439-61-5
p.v.p. 12 E
A finales de los años setenta (si no me equivoco, ya que me refiero al siglo pasado) acudí a la primera representación del espectáculo “Flowers” en un teatro madrileño. De esta peculiar versión de Lindsey Kemp sobre la tremenda obra de Genet “Notre Dame de Fleurs”, recuerdo especialmente su final, cuando el protagonista moría desangrado entre música de Pink Floyd. Cada crescendo de la banda correspondía a un descenso del actor hacia la aniquilación. Íbamos cuatro amigos, uno rompió a llorar convulsivamente, los otros tres estábamos conmocionados. Aquella música la había escuchado muchas veces sin que me afectara de tal manera. La volví a escuchar en casa: desde entonces quedaría inevitablemente unida a esa ceremonia teatral, pero más aún, me había abierto a lo “sonírico”, feliz expresión de Marisa Manchado para aunar dos aspectos de su musicoterapia: la imaginación onírica y los mundos sonoros propios, ambos de similar potencia curativa.

En mis grupos de terapia gestalt empecé a utilizar cada vez más la música como herramienta equivalente a cualquier otro recurso técnico que facilitara la ampliación de la conciencia, siempre según mi intuición y mis preferencias musicales que, afortunadamente, son múltiples y variadas. ¿Podría esto llamarse “musicoterapia”? Parece ser que sí, a la luz de lo que defiende la autora del presente libro. Yo creía que el musicoterapeuta debía ser ante todo músico (que no es mi caso), pero también puede serlo todo aquel con la suficiente sensibilidad y conocimiento artístico como para guiar experiencias de autoconocimiento a través de la audición.

El valor terapéutico de la audición musical es indiscutible y este libro lo resalta y aporta ejemplos prácticos. En mi experiencia como terapeuta grupal he ido delegando cada vez más en la música lo que antes eran consignas verbales. Las propuestas de trabajo al grupo exigen las palabras justas, el resto lo induzco con la música y tengo comprobada su eficacia, a veces sutil, casi imperceptible, pero siempre poderosa.

Se dice que la música es la más espiritual de las artes y eso podemos confirmarlo todos los que hemos aprendido de Claudio Naranjo su especial maestría en la audición guiada de, sobretodo, los románticos alemanes (Beethoven, Schubert, Brahms…). Más allá de los sensorial, emocional o cognitivo, a lo que más se parece esta experiencia es a la meditación y, con frecuencia, a sus mejores resultados: cambio de conciencia, familiaridad con el vacío, experiencia de la nada, desapego, compasión… un salto cualitativo hacia otro nivel, una trascendencia del ego, una re-espiritualización.

¿Y qué más es la musicoterapia?

Es también una terapia, es decir, un método para la sanación, en este caso a través de una disciplina artística. En realidad yo siempre he defendido que la psicoterapia es un arte más que una ciencia; en cualquier caso, y para no polemizar con los estamentos académicos nos centraremos en la Terapia Gestalt, cuyo componente artístico es más evidente ya que se basa en una actitud de respecto y aprecio del vacío, un “vacío fértil”, en palabras de Perls, del que antes o después emergerá aquello que necesita expresarse, manifestarse, ser. ¿No es de esto mismo de lo que habla cualquier artista ante su obra, o más bien en el proceso de crearla? Seguramente por esta afinidad artística, las llamadas “arte-terapias” tienen tanto que ver con la gestalt ya que comparten el punto de partida actitudinal: atención, espontaneidad, confianza en el proceso y aceptación de la experiencia real. La gestalt además aporta al artista un caudal de técnicas expresivas y le proporciona (y ésta es seguramente su mejor aportación) el conocimiento y la posibilidad de intervenir sobre los bloqueos emocionales, las perturbaciones de la fluidez y los enemigos interiores de la creatividad. Gestalt y arte suelen ser una buena conjunción y he tenido la oportunidad de comprobarlo formando y supervisando a muchos profesionales que combinan el trabajo de autoconocimiento con diversas expresiones artísticas: teatro, danza y movimiento, plástica, escritura, artes visuales… y música.

En Marisa Machado se da esta integración. Profesionalmente implicada en casi todos los ámbitos de la música (profesora de conservatorio, intérprete, compositora…), cursó también estudios de psicología y se ha formado en diferentes abordaje terapéuticos. En este libro expone su síntesis de ambas vocaciones: un modelo y un método de trabajo terapéutico a través de la “acción sonora”, lo cual abre otro ámbito, el de “hacer música” (distinto de la audición a la que aludíamos antes) que compromete de forma holística (total) a sus practicantes. Tocar (sinónimo de “jugar” en otros idiomas) un instrumento, hacer sonido hasta con los recursos más rudimentarios (“música pobre” como un guiño al “arte povera” italiano) se convierte en una vía de desarrollo interior, según ella nos va explicado tanto en su praxis como en las equivalencias gestálticas en las que fundamenta su oficio.

En contra de su pudor, le insistí para que llamara “Gestáltica” a su Musicoterapia, no para prestigiarla en ambientes terapéuticos sino para desvelar la esencia profunda de su quehacer, por un lado, y la originalidad de su mapa, por otro. Este mapa de cuatro dimensiones organiza la totalidad de lo que somos, su expresión sonora y la vía de abordaje. Resumiéndolo al máximo, éstos son los ejes:

• ritmo-movimiento-cuerpo
• melodía-voz-emoción
• escucha-pensamiento-cognición
• improvisación-creatividad-espiritualidad

El lector interesado encontrará en estas páginas el desarrollo de estos ejes y su ilustración con experiencias puntuales que sostienen la aportación de Marisa Manchado.

Una aportación que se arraiga en sus conocimientos musicales y terapéuticos, se nutre de su experiencia docente y se ilumina con su mirada de artista.

Francisco Peñarrubia

Pinturaterapia Gestaltica



PINTURA-TERAPIA GESTALTICA
Imágenes del Alma

Katharina Widmer

La página en blanco, el lienzo sin manchar, la cartulina vacía, el espacio sin forma, ese vértigo tan familiar para cualquier artista plástico… ¡realmente el arte es un oficio de alto riesgo! Podríamos por tanto cuestionar el uso terapéutico de esta expresión artística que más bien parece un peligro para el equilibrio emocional, a no ser que entendamos esa profunda paradoja de que aquello que nos enferma nos puede a su vez curar.

La enfermedad, como el mal arte, se basa en la ignorancia, en el desentendimiento de uno mismo, en la renuncia a la responsabilidad de aquello que sentimos, pensamos, hacemos o evitamos. Igual que el artista puede traicionar su impulso o disfrazarlo al gusto del mercado, en general todos los humanos, como personas neuróticas que somos, falseamos nuestra autenticidad
para adaptarnos, complacer, vendernos por un plato de lentejas o hacer inversiones fáusticas cediendo nuestra alma al “diablo” a cambio de obtener placer, amor, reconocimiento, poder, eterna juventud o cualquier otro valor sobreponderado. Así es que, con estos antecedentes, enfrentarse al espejo, como ante el papel en blanco, es un tratamiento casi quirúrgico, necesario y doloroso, si uno se aplica a la búsqueda de la propia identidad.

No es fácil confiar en aquello nuestro que todavía no es, en las formas y colores que puedan ir apareciendo y que tendemos a prejuzgar como algo loco, feo, monstruoso, irracional, incomprensible o torpe. Para no distraerse de situación tan incómoda, para no tratar de controlar o manipular la “obra,” conviene estar en buenas manos, es decir, aceptar la guía de alguien maduro y respetuoso, no para dirigirnos sino para devolvernos a nosotros mismos, acompañando la inseguridad amorosamente pero sin concesiones, que es lo que necesitamos todos como artistas de nuestra propia vida: que nos traten en serio, para bien y para mal.

Y esto es exactamente lo que hace Katharina Widmer y lo que generosamente nos transmite en este libro.
Conozco a la autora desde hace varios años y he supervisado con interés su práctica, casi siempre asombrado de su afinada intuición y de su capacidad para contener a personas con trastornos serios que pudieron hacer procesos terapéuticos notables cuando ya la psicoterapia convencional había desistido de recuperarlos. Aunque en la actualidad haya abandonado esta franja tan difícil del trabajo en los límites de la cordura, quiero en cualquier caso reseñarlo porque alude no sólo a sus recursos curativos sino también a su genio artístico capaz de manejarse con soltura y conocimiento en la frontera (siempre difusa y arbitraria) entre la enfermedad, la salud, el arte y la espiritualidad.

Katharina Widmer está ahora implicada en transmitir sus conocimientos a otros profesionales de la salud, sin abandonar los grupos de autoconocimiento con adultos y niños. Su modo de hacer y la filosofía gestáltica que lo sustenta está profusamente descrito e ilustrado aquí, lo que nos hace partícipes, más que observadores, de un proceso que Perls (el creador de la terapia gestalt) describió como la travesía del vacío fértil.

Francisco Peñarrubia


En este libro Katharina Widmer nos muestra como penetrar a través de la pintura en las representaciones vivas de las personas.
Su exposición clara y sencilla tiene la finalidad de dotar de sentido a quien dejó de reconocerse en lo que de cualquier manera sintió y vivió.
Un encuentro que merece la pena.

Dr. Fernando Fernández García
Médico Homeópata

•••

Los músicos leemos este texto precioso, lúcido y práctico con total reconocimiento: todo lo que Katharina Widmer plantea y propone es aplicable a cualquiera de las diferentes manifestaciones artísticas, en ese camino hacia la libertad a través del arte que nos llevará a un mundo mejor.
La liberación y el desarrollo de la verdadera individualidad incluyen siempre conciencia social y apertura a la comunidad...
¿No es eso lo que más necesita el mundo en este momento que vivimos?
Cristina Bruno
Concertista y Musicoterapeuta

...
ISBN: 84-96439-68-2
p.v.p. 20 E